Ventanas Bioclimáticas

Publicado en: Construcción | 25 octubre, 2017

La interacción del hombre con su entorno natural se ha vuelto cada vez más amable y lo ha empujado a aprovechar los beneficios que el clima, la luz, la ubicación y orientación espacial le ofrece para la construcción de inmuebles que al interior se vean beneficiados por el bioclima.

scenica-vetrata-scorrevole-dirello

En la actualidad, la arquitectura bioclimática se ha mantenido a la vanguardia de cada uno de los elementos que la constituyen: diseño, orientación, elección de materiales con propiedades térmicas específicas, definición de acabados, etcétera. Las construcciones que usan el principio bioclimático no buscan ser más o menos caras que las habituales, su principal objetivo es “incrementar el rendimiento energético y conseguir el confort de forma natural”. Es decir, crear espacios habitables, estéticos y funcionales, hacer uso eficiente y racional de la energía y de los recursos naturales, y preservar el medio ambiente e integrar al ser humano a un ecosistema en equilibrio.

A continuación abordaremos una parte esencial en cualquier edificación bajo el aspecto del bioclima: las ventanas bioclimáticas.

CONTROL DE ENERGÍA

En su aspecto estructural, la ventana bioclimática fundamentalmente suele emplear un acristalamiento especial; otras ventanas pueden tener parasol o sombreado de acuerdo a su ubicación en el inmueble; al mismo tiempo, se complementan con el marco y utilizan selladores para evitar las filtraciones del aire no compensadas al interior de la vivienda.

Lo anterior funciona de manera idónea cuando se busca crear un “efecto invernadero” fenómeno mediante el cual la radiación solar entra a un espacio y logra atraparse para crear calor al interior; su nombre lo toma debido a que es el mismo sistema que emplea un invernadero convencional de plantas que se caracteriza por el empleo de cristales: “El vidrio se comporta de una manera curiosa ante la radiación: es transparente a la radiación visible (por eso vemos a través de él), pero opaco ante radiación de mayor longitud de onda (radiación infrarroja).

Cuando los rayos del sol entran en un invernadero, la radiación es absorbida por los objetos de su interior, que se calientan, emitiendo radiación infrarroja, que no puede escapar pues el vidrio es opaco a la misma. El efecto invernadero es el fenómeno utilizado en las casas bioclimáticas para captar y mantener el calor del sol”.

Asimismo, este tipo de ventanas acondicionan la luz del exterior al interior permitiendo una adecuada iluminación natural durante el día que irá menguando por la tarde, beneficiando no sólo en el ahorro de energía al interior, sino provocando confort en los habitantes al no estar expuestos a la luz artificial.

muro-trombe

FUSIÓN DE MATERIALES

Existen ventajas claramente marcadas y reconocidas en el ámbito de la arquitectura y la construcción con respecto a los diferentes materiales con que se fabrican las ventanas en la actualidad. Para el sistema de bioclima es fundamental que las ventanas permitan no sólo la libre y correcta circulación del aire al interior de las construcciones, sino también la conservación de la temperatura ideal que permitirá, el ahorro de energía al no hacer uso de la calefacción o el sistema de clima.

La importancia del aislamiento en las ventanas es que permite, durante el día (de manera óptima), captar la radiación natural del sol hacia el interior ofreciendo como resultado una mejor iluminación y ambiente cálido al interior de los inmuebles ya sean edificios o casa habitación. Por las noches, la reacción será inversa y permite que el calor salga hacia el exterior por conducción y convección (pues el cristal es opaco al infrarrojo).

El doble acristalado minimiza considerablemente las pérdidas de calor; sin embargo, debido a su constitución reduce la transparencia con relación a la radiación solar del día. Otra manera de lograr la filtración de luz al interior son los aislamientos “móviles” como: contraventanas, persianas, paneles y cortinas que adoptan su categoría de “móvil” debido a que instalan durante la noche y se retiran por las mañanas; además, en temporada de verano (cuando la acción del sol es mucho más intensa) ayudan a graduar la penetración de la radiación solar.

Las fachadas inteligentes que ostentan en la actualidad edificios de oficinas o instituciones revestidas de en un 100% por vidrios polarizados -que menguan la entrada de luz naturalo bien, las que cuentan con vidrios acústicos cuyas propiedades aislantes funcionan como una barrera de sonido que gradúa el ruido del exterior hacia el interior de la edificación son cada vez más comunes y no dejan de ser dignas de sorpresa y admiración, pues son claro ejemplo de la fusión y buen funcionamiento de la arquitectura, el diseño y la tecnología ambiental.

Banner_MA_2017_Ed._04-01