Selección de teja

Publicado en: ConstrucciónNoticias | 30 noviembre, 2020

La diversidad que ofrecen los fabricantes y comercializadores de tejas puede ser abrumadora al momento de elegir la mejor opción para un proyecto.

Sin embargo, considerar algunos puntos clave orienta adecuadamente la decisión final, por ejemplo, las condiciones climáticas que deberá soportar el tejado, principalmente la adecuada evacuación del agua de lluvia y la resistencia a los vientos; otro aspecto a considerar es el estilo arquitectónico proyectado, que será consolidado con el tipo de teja que se elija; asimismo, es importante valorar los costos tanto de instalación como de mantenimiento.

Definitivamente, los techos cubiertos con teja de barro proporcionan el rendimiento más duradero, con un mantenimiento mínimo, pues este material protege la impermeabilización al evitar el deterioro que provocan los rayos UV.

Las tejas de madera, tratadas para impedir el surgimiento de moho, hongos y algas en lugares húmedos, constituyen una opción amigable con el medio ambiente, resistente y natural, no obstante, necesitan un mantenimiento especial. A pesar de lo anterior, son ideales para contextos rústicos o rurales. En el caso de las tejas de asfalto, su instalación es relativamente sencilla y los costos son bajos. En cambio, las tejas de metal tienen un precio más elevado, que se compensa con su amplia resistencia.

Las tejas de pizarra son flexibles, adaptables a cualquier superficie, adecuadas para varios ambientes, desde áridos y cálidos hasta fríos o nieve. También resultan fáciles de instalar. Cabe mencionar que no requieren un mantenimiento exhaustivo, tienen gran resistencia y duración. Una alternativa eficaz contra la humedad son las tejas de fibrocemento, debido a sus características anticorrosivas. De igual manera, resisten a las termitas, lo que las convierte en la alternativa ideal para talleres, bodegas o viviendas.

Una vez que se ha seleccionado la teja, continúa el proceso de colocarla. Para ello, es necesario procurar todas las condiciones indispensables. La losa debe asegurarse a los castillos de la construcción, con el objetivo de que la carga completa del tejado sea transferida a la estructura. Se debe considerar el peso de la losa impermeabilizada, los elementos de sujeción, los diversos accesorios para el tejado y los recortes dentro del peso total de la estructura, al igual que el porcentaje de absorción de agua que tiene la teja.

La zona sobre la que se realizará la instalación debe estar limpia, nivelada, lisa y seca antes de comenzar.

Del mismo modo, no puede olvidarse una pendiente adecuada desde el momento en el que se crea el proyecto; regularmente se sugiere utilizar una mayor a 35% (o 20 grados). Si la inclinación aumenta permite una vista más bella, pues las tejas lucen más y favorecen el aspecto completo de la obra; también mejora el aislamiento térmico, debido a que los rayos del sol no inciden de forma directa sobre el techo. Adicionalmente, se evitan los encharcamientos y las filtraciones de agua a la losa que pueden ocurrir a través de las uniones de la teja.

La pendiente puede variar considerando el material y la forma de las tejas. Una pieza de cerámica curva requiere idealmente entre 15 y 22 grados si se recibe con mortero, pero una teja plana con las mismas condiciones debe colocarse con una inclinación de 23 a 45 grados. Una teja de cemento plana que se dispone con mortero o clavada tiene especificaciones diferentes, en el primer caso, de 23 a 45 grados, y en el segundo, de 45 a 60 grados.

Para fijar las tejas se pueden emplear diversas técnicas, que cambian de acuerdo con la pendiente, la estructura del techo o el clima del entorno. En general, entre mayor sea la pendiente o las corrientes de viento y tormentas tropicales sean más frecuentes, se debe aplicar un método resistente para la fijación. Se sugiere prever un acceso fácil al tejado en el proyecto de construcción para garantizar una limpieza continua y adecuada, así como conservar 20 tejas sueltas en caso de que se necesite reemplazar alguna. La limpieza regular de las zonas donde pueda existir acumulación de hojas, ramas o basura que dificulten la evacuación del agua de lluvia es indispensable.

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