Lina Bo Bardi: Artes & Arquitectura

Publicado en: DecoraciónNoticias | 9 diciembre, 2020

La creatividad de esta mujer, nacida en Roma en 1914 y fallecida en  São Paulo en 1992, fue más allá de la arquitectura pues también se desempeñó como diseñadora, curadora, escritora, editora y escenógrafa.

Estudió arquitectura y se graduó en la Roma dominada por el fascismo, régimen que sobrellevó mientras mantenía una militancia comunista. Huyendo de la maquinaria fascista, se trasladó a Milán, donde abrió un efímero estudio con Carlo Pagani e hizo carrera en el ámbito editorial y periodístico.

Para cuando llegó a Brasil en 1946, a la edad de 32, se sumergió por completo en las diversas culturas del país para crear un nuevo lenguaje en su diseño. Bajo esta nueva perspectiva, desarrollada principalmente durante su estancia en Salvador de Bahía, la experiencia era lo único y comenzó a mezclar la tradición con lo moderno. Es en este país, en la ciudad de São Paulo, donde conoce al político y magnate de la prensa Assis Chateaubriand quien le compartió una idea visionaria en la nueva coyuntura de la Postguerra: Crear un museo de arte al nivel de las grandes pinacotecas europeas.

El Museo de Arte de São Paulo, que comenzó a construirse en 1957 y se finalizó en 1962, es sin duda el gran proyecto de Bo Bardi. El gran rectángulo cuyo contorno está compuesto por ventanales de vidrio que se alzan entre dos moles de hormigón, a modo de relleno de un colosal sandwich que flota suspendido en el aire, se ha convertido en un edificio con gran relevancia social y un enorme poder icónico.

Sin embargo, el primer edificio que Lina construyó en Brasil fue su propia casa, otra construcción vanguardista. También conocida como “La Casa de Vidrio”, este proyecto residencial sería un prototipo para las clases pudientes latinoamericanas actuales, pero en aquellos años era una propuesta revolucionaria por su reasignación de los espacios y el reacomodo de muchos elementos.

“La finalidad de una casa es la de proporcionar una buena vida y cómoda. Sería un error grave valorar demasiado un resultado exclusivamente decorativo”.

Ya en la década de los 70, culminó otra de sus obras más reconocidas. El edificio SESC – Pompéia es un proyecto en el que el uso del concreto armado manifiesta una clara austeridad expresiva; mientras que, por su parte, la forma y contornos del edificio son evidencia de una fuerte expresión plástica. Todo el complejo muestra intencionalmente huellas de su construcción, como marcas de la cimbra y el moldaje en el concreto o las perforaciones de los andamiajes, dando la sensación de ser una obra que no termina de construirse.

Además del legado evidente que dejó en su tierra adoptiva, recibió la ciudadanía brasileña en 1951, Lina hizo una aportación invaluable a la teoría de la arquitectura con su texto Contribución Propedeutica ao Ensino da Teoria da Arquitetura (1957), un alegato humanista en defensa de una arquitectura culta y ecológica, basada en el desarrollo tecnológico.

¡Conoce más artículos interesantes en nuestra edición especial de noviembre!