Iluminar un espacio

Publicado en: Noticias | 18 octubre, 2021

A la hora de iluminar un espacio, debemos tener en cuenta varios aspectos relacionados con las características de las fuentes de iluminación, como son la dispersión de la luz, su dirección, su intensidad y el color.

Ha pasado más de un siglo desde que los inventos del inglés Joseph Swan y el estadounidense Thomas Alva Edison lograron, casi al mismo tiempo, (en 1878 y 1879, respectivamente) mostrar al mundo una nueva forma de iluminación. Tan solo 25 años después, millones de personas en todo el mundo ya utilizaban esta tecnología en sus hogares. La llegada de las bombillas eléctricas incandescentes, fue una mejora tan importante y trascendente sobre los productos de iluminación más antiguos, que el mundo nunca volteó hacia atrás.

Iluminar un espacio, va más allá de instalar y encender un foco. Los fabricantes cuentan actualmente con una amplia oferta de diseños, tecnologías, equipos o sistemas, que pueden operar de forma individual, o integrarse a una gama de softwares y aplicaciones para convertir nuestros espacios en habitaciones inteligentes.

A la hora de iluminar un espacio debemos tener en cuenta varios aspectos relacionados con las características de las fuentes de iluminación, como son la dispersión de la luz, su dirección, su intensidad y el color.

Por su parte, los arquitectos e interioristas combinan conceptos artísticos, psicológicos y las técnicas de diseño de iluminación, para decorar y resaltar la arquitectura interior; sus formas y texturas. Iluminar es toda una ciencia, una técnica y un arte. Para lograr la correcta iluminación de un espacio, debemos tener en cuenta varios aspectos relacionados con las características de las luminarias, como son la dispersión de la luz, su dirección, su intensidad y el color.

A mayor temperatura de color, los tonos son más azulados, mientras que a menor temperatura de color los tonos son más rojizos.

Temperatura de la iluminación: el ojo humano se adapta a distintos tipos de iluminación y siempre considera que la luz es blanca. Sin embargo, no todas las fuentes de luz generan una iluminación de igual tonalidad. La longitud de onda de la luz emitida (que determina su color) depende de cuánta energía se libera, determinada directamente por la posición del electrón.

En consecuencia, diferentes tipos de átomos liberarán diferentes tipos de fotones de luz. En otras palabras, el color de la luz está determinado por el tipo de átomo que se excita. A mayor temperatura de color, los tonos son más azulados, mientras que a menor temperatura de color los tonos son más rojizos.

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